Vemos a los padres y a la hija pequeña lavarse los dientes en familia frente al espejo.

CÓMO LAVARSE LOS DIENTES CORRECTAMENTE

Lavarse los dientes es tan importante como el resto de la higiene corporal. A veces no tenemos tan en cuenta la boca pero debemos mantener una higiene bucal adecuada por nuestra salud. Porque además de proporcionarnos una bonita sonrisa y unos dientes más blancos, mejoraremos el aliento y evitaremos caries, infecciones, enfermedades…

Por eso hoy os vamos a contar cómo deben cepillarse los dientes correctamente. Los productos que podemos utilizar, las mejores técnicas y algunos consejos.

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Elegir el cepillo de dientes para tu higiene bucal

Podemos utilizar un cepillo de dientes manual o uno eléctrico. Ambos son igual de eficaces para lavarse los dientes si los usamos de forma apropiada. Aunque un cepillo de dientes eléctrico puede servir para limpiar mejor en algunos casos:

  • Personas más perezosas con su limpieza dental.
  • Porque puede estimular un lavado de mayor duración.
  • En usuarios que tienen dificultades para cepillarse los dientes.

La limpieza bucal con un cepillo de dientes manual será igual de eficiente si la técnica o la forma en que lo hagamos es buena. Eso sí, hay que elegirlo con las características adecuadas para cada uno de nosotros porque cada boca es diferente. Según la opinión de la mayoría de odontólogos, el mejor cepillo de dientes tiene que ser:

  • De dureza suave. Las cerdas suaves, que son más flexibles, no dañan ni irritan las encías y, tampoco, el esmalte de los dientes.
  • Con cerdas de nailon y de punta redondeada. Mejor evitar las cerdas naturales porque el pelo de los animales puede contener bacterias.
  • Tener una cabeza pequeña para poder alcanzar todas las zonas. Incluso a los dientes más complicados de llegar como los molares posteriores.
  • Adecuado a la forma de tus manos para que sea cómodo de manejar y se adapte a tu boca.

Así, eliminaremos los restos de comida y la placa dental de forma segura. Y ahora que ya sabemos qué cepillo de dientes es más recomendable, vamos a ver los tres pasos para su mantenimiento:

Mantener el cepillo de dientes en condiones óptimas

  1. Cambiarlo aproximadamente cada 3 ó 4 meses por uno nuevo. La razón es que las cerdas se van desgastando, se empiezan a separar, a doblar y pierden su forma. Ese es el momento de sustituirlos porque pierden la efectividad y flexibilidad que necesitamos. Incluso pueden dañar la encía, inflamarla, producir sangrados o que se retraiga el tejido blando.
  2. Lavarlo siempre con agua tras el cepillado y dejar que se seque al aire y en posición vertical. Hay miles de microbios y gérmenes que pueden quedarse entre las cerdas y en el mango del cepillo. De hecho, algunas investigaciones han asegurado que éstas pueden llegar a provocar infecciones.
  3. No compartirlo con otras personas nunca. Un cepillo debe ser de uso propio y totalmente personal. De lo contrario, podrían transferirse microorganismos y virus causantes de infecciones u otros problemas de salud.

Una mujer joven aparece con un vaso de agua y un cepillo con el dentifrico puesto para empezar a cepillarse los dientes

Productos adecuados para lavarse los dientes

Pastas dentales

Usar una pasta de dientes con flúor es lo más recomendado. Con ella eliminamos placa dental,  fortalecemos el esmalte de los dientes y prevenimos las caries. Aunque también se puede utilizar una pasta de dientes sin flúor, si se prefiere.

Esto lo decimos, sobre todo, por la polémica alrededor de este compuesto y sus consecuencias. Pero apuntamos también, en este sentido, que las medidas de flúor en los productos de higiene bucal están controladas legalmente. No obstante, sabed que no debemos ingerirlo durante el cepillado por sus negativos efectos para la salud. Y, por su puesto, hay que controlar a los niños cuando se laven los dientes para que tampoco lo hagan.

En el mercado hay gran variedad de pastas de dientes. Tienen diversos sabores y colores y pueden ser en gel, crema y líquidas. Y, debido a que cada persona requiere un cuidado bucal especial según el problema que padezca, podemos encontrar dentífricos para:

  • La gingivitis y la periodontitis.
  • Blanqueamiento dental y anti-manchas.
  • Con mentol para un aliento fresco.
  • Problemas de sensibilidad de dientes o encías.
  • Anti-caries.
  • Combatir el sarro o la placa dental.

Una mujer de fondo muestra en primer plano el hilo dental de color azul que va a usar para limpiarse los dientes

Hilo o seda dental

Fundamental para acabar con los restos de comida que se quedan entre los dientes. Aunque para esto también podemos optar por otra alternativa, los cepillos interdentales. Ambos métodos eliminan las bacterias y la placa llegando donde no puede hacerlo un cepillo normal. Usándolos logramos una limpieza mucho más profunda.

Se debe pasar el hilo antes de lavarse los dientes para que cualquier resto se vaya después con el cepillado. Además los hay con cera o sin ella. Y, para utilizarlo bien:

1º. Hay que pasarlo entre los dientes de forma suave para no dañar la encía.

2º. Seguir la curva del diente con delicadeza pero sin rasparlo.

3º. Enjuagarse y, a continuación, lavarse los dientes.

Colutorio o enjuague bucal

Para terminar con la limpieza dental podemos usar un colutorio como complemento al cepillado. Suelen incluir en su composición alcohol y agua, flúor y compuestos antisépticos. Ayudan así a completar la acción antibacteriana y mejoran la salud de las encías.

Tomando un pequeño sorbo, hacemos el enjuague durante 30 segundos y lo escupimos. Y con eso nuestra boca y nuestros dientes ya quedarían perfectamente limpios.

Un hombre rubio y joven aparece con un cepillo de dientes y un enjuaguel bucal verde mirando hacia arriba porque está haciendo gárgaras

Técnicas para lavarse los dientes

El cepillado adecuado debe durar 2 minutos. Para facilitarnos la tarea, existen cepillos de dientes con temporizadores que nos avisan del tiempo de cepillado.

Las veces recomendadas al día son después de cada comida principal. En caso de que no se pueda, al menos hay que intentar que sean dos, mañana y noche. La de la noche es la más importante porque las bacterias tienen más horas para actuar. Mientras dormimos atacan el esmalte, provocan caries y pueden llevar a la enfermedad periodontal.

  • Poner una pequeña cantidad de pasta de dientes sobre el cepillo. Si ponemos demasiada se hace hace mucha espuma y podemos tragárnosla.
  • Colocar el cepillo sobre los dientes inclinándolo a un ángulo de 45° para limpiar de atrás hacia delante cada diente.
  • Cepillar suavemente con movimientos cortos combinando movimientos horizontales, verticales y circulares.
  • Utilizar la técnica horizontal o método del frotado de izquierda a derecha.
  • Deslizar el cepillo desde el borde de la encía hacia adelante. Hacerlo en las superficies externas e internas tanto de dientes superiores como inferiores.
  • Dedicar de 12 a 15 segundos por cada sección de la boca.
  • Limpiar los dientes posteriores, muelas y superficie masticadora (parte de arriba) de atrás hacia adelante.
  • Pasar el cepillo con cuidado por la parte interna de los dientes frontales inferiores desde la línea de la encía hacia arriba.
  • En general, lavar la parte interna de los dientes con movimientos verticales de abajo a arriba.
  • Limpiar la lengua con delicadeza para no dañarla. Esto conseguirá refrescar el aliento, eliminar bacterias y evitar la halitosis.
  • Enjuagar la boca y escupir el agua varias veces hasta dejarla limpia.

Una madre sonríe junto a su hija pequeñita que está cepillándose los dientes para aprender poco a poco.

Algunos consejos

  • Si no puedes cepillarte después de una comida, al menos, enjuágate la boca con agua.
  • Después de comer, espera 10 minutos antes de cepillarte los dientes. Y 45 minutos, después de tomar alimentos o bebidas gaseosas y ácidas porque pueden dañar el esmalte dental.
  • Se recomienda utilizar enjuague bucal, que no contenga alcohol.
  • Si las encías te sangran con el cepillado puede que tengas gingivitis, así que, mejor que te vea el dentista.
  • Enseña a tus hijos a lavarse los dientes a partir de los 2 años. Muéstrales cómo sostener el cepillo para que no lo agarren con el puño. Y que, cuando lo usen, lo hagan con movimientos circulares y suaves. Ya cuando crezcan un poquito, que utilicen también el hilo dental.

Esperamos que os haya gustado y, sobre todo, ¡que os haya servido de ayuda!

Un abrazo para todos,

El equipo de kambid.es

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